Proceso de crianza

Incubación
Nuestras reproductoras están en las jaulas de puesta construidas por nosotros mismos con amplitud de espacio y con un nidal con arena, que es donde ponen los huevos, continuando así con el instinto de nidificación. Tanto es así que todos los años a mediados de puesta, gran cantidad de parejas se ponen a incubar en el nidal y defienden los huevos picando y sin dejar cogerlos.
Los huevos son recogidos diariamente, desinfectados y llevados a la cámara de conservación.
Semanalmente se cargan en la incubadora donde permanecen 21 días y luego se trasladan a las nacedoras hasta su nacimiento.
Debido a que realizamos nacimientos semanales, siempre les podemos ofrecer el mismo tamaño de perdiz durante toda la temporada de caza.
Los perdigones, una vez nacidos y secados, son trasladados a la granja donde son alojados en diferentes naves con la adecuada temperatura. Allí están hasta las 5 semanas y a partir de ésta, son liberadas en los parques de vuelo donde disponen de bebederos de canaleta para que se acostumbren a ver el agua como si estuvieran en libertad.
En los voladeros están aproximadamente hasta los 5 meses para empezar a ser liberadas en los cotos de caza

Alimentación

Distribución de las cajas
En todas las cajas siempre van mitad machos y mitad hembras, a excepción de las destinadas a repoblar a final de temporada, donde en estas, van más hembras que machos a petición del cliente.
Las perdices destinadas a repoblar son las del primer nacimiento (final de abril), las cuales en ese momento tienen más de 10 meses.
Una vez terminada la temporada, se realiza la desinfección y arado de los voladeros para enterrar todos los excrementos. Después se siembra la vegetación y posteriormente se riega adecuadamente.
Todas las cajas de perdices para el transporte van con paja para que lleguen a su destino con la máxima sanidad e higiene, sin ningún olor a excrementos.